Esta noche se emite una nueva edición del programa de TVE “Tengo Una Pregunta Para Usted”. El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, vuelve a exponerse a las preguntas de 100 ciudadanos anónimos. La situación política, económica y social de España –con cerca de tres millones de personas en el paro y la entrada de nuestra producción en fase de recesión– añade al escenario un morbo extra que se suma al que ya tiene per se este formato televisivo, que ha roto barreras de audiencia (casi seis millones de espectadores en su estreno) y lo ha convertido en cita ineludible para los políticos más visibles y relevantes del país, el ex-seleccionador nacional Luis Aragonés incluido.

De “Tengo Una Pregunta Para Usted” es el café a 80 céntimos o el sueldo de Rajoy. Para esta noche, la coyuntura promete más y mejor.
Los periodistas-por-un-día son 100 personas elegidas por un centro de demoscopia como muestra representativa de la población española. Cinco de ellas se encuentran en el paro. Y, entre el elenco, cabe destacar la presencia de dos discapacitados físicos, seis inmigrantes, un militar y un sacerdote.
La prensa del día revela que el equipo asesor del presidente se oponía con firmeza a su participación en el programa. Lo cierto: Zapatero se juega mucho esta noche. Su credibilidad y valoración popular no están en el mejor momento. El tema estrella será la crisis y el jefe del Ejecutivo deberá demostrar que sabe de qué habla, que maneja los datos y las circunstancias y que, a la vez, es capaz de ser cercano y atender a las necesidades específicas de la gente normal.








